El punto es un signo ortográfico que se usa principalmente como signo de puntuación para marcar el final de un enunciadopárrafo o texto.
Es un signo circular de pequeñas dimensiones (.). Se escribe siempre junto al elemento que lo precedesea este una palabraun número o cualquier otro signoy separado por un espacio del elemento que lo sigue.
El punto debe usarsepor un ladopor una cuestión sintáctica: se emplea para delimitar enunciados y párrafos en un texto.
Peropor otra parteel punto también se relaciona el criterio que se emplee para la organización de la información y la agrupación y jerarquización de las ideas en el textopara que este sea claro y coherente.
En este sentidoel uso del punto también responde al criterio del autor y la forma en que este crea más conveniente o más ajustado a su propósito organizar la información en un textosegún lo que pretende que los lectores interpreten.
El puntodependiendo del tipo de unidad discursiva que se encuentre delimitandopodrá recibir distintos nombres: punto y seguidopunto y aparte o punto final.
Asimismoel punto puede usarse como signo de puntuación propiamente dicho o como signo de abreviación (sr. EE.UU.etc.)así como con expresiones numéricas (1.23.).
Tipos de punto
Existen tres tipos de punto dependiendo de su posición en el texto y su función: el punto y seguidoel punto y aparte y el punto final.
Punto y seguido
El punto y seguido es aquel que se escribe al final de un enunciado a continuación del cualen la misma línea o renglónse inicia otro enunciado. Es el punto que se utiliza para separar enunciados dentro de un mismo párrafo.
Por ejemplo:
Una historiacualquierase desvanecepero la vida que ha sido rozada por esa historia queda por toda la eternidad. El recuerdo se borrapero queda otra cosa en su lugar.
César Aira. Una novela china (1987).
Punto y aparte
Se llama punto y aparte aquel que se pone al final de un párrafo a continuación del cual se inicia otro enunciado en un párrafo nuevo. Es el punto que se usa para separar dos párrafos distintos.
Por ejemplo:
—Nadie me entiende —dijo Esperanto.
Y abrió los ojos.
Y volvió a cerrarlos.
Ahora Esperanto regresaba desde el mismo sueño de siempre pero una cosa era más o menos segura: esta vez no volvía al lugar de costumbre opor lo menosa alguno de los posibles lugares de costumbre.
Rodrigo Fresán. Esperanto (1996)
Punto final
Como punto final denominamos aquel que se emplea al final de un escrito o de una división relevante de estecomo un capítulo o parte.
Por ejemplo:
No sonaron doce campanadas en las iglesias de París; pero dejó de nevary al día siguiente brilló un frío sol.
Carlos Fuentes. Final de la novela Terra nostra (1975)

Soy catedrático de Literatura Española en la Universidad de Granadaciudad en la que nací en 1968.
Hice el bachillerato de Ciencias; a los catorce años es difícil tener una orientación definida. En Preu me pregunté: “¿qué hago yo aquísi a mí lo que me gusta es la literatura?”y me pasé a Letras. En segundo de carrera la vocación se afirmó con la conciencia clara de que solo podía dedicarme a la investigación y a la docencia en Literatura. Pero mi preferencia estabano por la Contemporáneasino por la literatura de los Siglos de Oro. Ya estaba iniciando la tesina sobre los cancioneros de Amberes de Jorge de Montemayorcuando asistí al curso de José-Carlos Mainer sobre la “Edad de Plata”. Aquello removió mi fondo de lecturas juvenilesy pude verlas a una nueva luz. Cambié a Montemayor por Pérez de Ayalay fui adentrándome en esa época fascinante: el “fin de siglo” y los treinta primeros años del XX.
No abandoné la literatura de los Siglos de Oro; en la docencia siempre me he dedicado a esta época con verdadera pasión. En los más de cuarenta años que llevo en las aulassiempre he asumido la docencia de los siglos XVI y XVIIcon preferenciaeste último. No hay nadaen mi profesióncomparable a tratar con detenimiento sobre el Quijote. Para mis colegas soy un investigador en Contemporánea; para mis alumnosun profesor de Renacimiento ysobre todode Barroco.

Deja una respuesta Cancelar la respuesta